Comemos sueños, rompemos veranos.
Dejamos los puertos, los puentes quemamos.
Corramos,
alcancemos al atardecer.
Creamos,
intentémoslo otra vez.
Tomemos parte del ritual de luchar
por algo abstracto que nos cuesta descifrar.
Corramos,
el aire nos llena, queremos ser pez.
Huyamos,
del grito agónico de el que es quien no quiere ser.
Nuestros cuerpos son pequeños, pero llenos de poder,
rugen furiosos con sed de trascender.
Corramos,
es tanto lo que queda por hacer.
Deseamos
tener todo, poseer nada, sólo ser.
Destruímos historias, ahuyentamos la memoria,
entre humo de tabaco van a desaparecer.
Corramos,
las horas rehuyen, el sol ya se fue.
Corrijamos,
que el ciclo quiere empezar otra vez.
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