lunes, 24 de mayo de 2010

Hagamos ejercicio

Corré musa, corré
que mis piernas se sienten ligeras
y mis alas listas para perseguirte.
Los callejones son muy estrechos
y vos gigantesca llegando a los cielos.
Las sombras nunca son suficientes
cuando de ocultar tu luz naciente se trata.
El tiempo nunca se acaba,
no podés morir si te declaran inmortal.
Tus pasos son música fuerte
aunque quieras silenciarlos se sienten.

Por qué es que huís musa,
si siempre te tuve presente?

Corré musa, corré
que yo sé que puedo alcanzarte
y es más divertido acecharte,
La ciudad puede refugiarte
pero yo en el frío cemento voy a encontrarte.
La espera puede desalentarme,
pero siempre terminás tentándome.
El frío puede ocultarte,
pero siempre el sol termina alzándote.
Puedo parecerte un monstruo, un cazador,
pero saber que querés ser atrapada es encantador.

Me quedo quieta y sonrío,
para verte a mi lado, quieta y sonriendo.
Hola musa, querés jugar?