viernes, 30 de mayo de 2014

Cíclico.-

Gritemos palabras,
quiero escuchar lo que hablas.
Tomemos la rima,
ella nunca lastima.
El peso del silencio,
que imperturbable presencio
hace estragos en mi mente
que se pregunta que siente.
Callar lo que importa, 
y solo mirarte absorta,
perderme en las dudas
sentirme desnuda.
Rehuir de tu ayuda,
querer que a mí acudas.
Y es que este tormento
me rompe, lo siento,
y ese algo incierto
me deja al descubierto.
Dejemos las puertas
sagradas, abiertas.
Que pase quien sea,
sin prisas ni penas.
Y miro hacia arriba, 
esto jamás termina?
Una biografía,
inmortal e infinita.
Y cuántos pesares
transformados en cantares?
Y cuántos recuerdos
convertidos en secretos?
Y cuánto vacío
hay en este desafío?
Despierto, 
revierto, 
en vos me convierto
y lamento...
no poder decirte
todo lo que fuiste.
Y si me mentiste..
alpiste, perdiste.

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