miércoles, 24 de junio de 2009

Vamos..

Caminaba por la vereda, y sin darme cuenta, lleguè allì.Era un enorme desierto imcomprensiblemente hermoso y solitario.
Recorrì sus cráteres, besé su suelo.Me saqué el guante y toqué su áspera y polvorienta superficie como quise hacer desde pequeña.
Bajé por el Mar de la Serenidad y buceé en él sin que hubiera agua. Me senté en la profundidad y cerré los ojos. Al abrirlos, estabas al lado mío.
Me habìas llevado a La Luna.

1 comentario:

Anónimo dijo...

quizas en este momento estas en viaje al sol y no te diste cuenta, enrealidad ahora estas a 18 minutos del sol, no te lo dije por miedo a que te de panico